Grandes machadas del cine de acción. Crank: Alto voltaje.

Gran machada: “Pollo y repollo”.

La violencia en ‘Crank 2: Alto Voltaje’ es tan innecesaria como soltar esa frase en boca de Jason Statham y haber realizado esta película. Lees los audiocomentarios de los directores Mark Neveldine y Brian Taylor que vienen en la edición del dvd y ninguno de los dos es capaz de explicar qué relación hay en la escena con ese plato tan nutritivo que nos quieren dar a conocer como es el pollo y el repollo. Tanta sangre derrochada inútilmente debe abrir el apetito.

De acuerdo que tampoco se le puede pedir tres pies al gato a este género, viniendo de donde viene, cuando resucitan al protagonista tras haberse tirado de un helicóptero en la pelea final, le quitan el corazón, debe sobrevivir electrocutándose mientras le patean el culo la mafia sudamericanas y las triadas, imitan las cabezas parlantes de la serie de animación de Matt Groenning ‘Futurama’ y campan en un mundo de horteras postmodernos, la crema y nata de los macarras, drogas psicodélicas, dementes desbocados, adrenalina sintetizada y montaje de videojuego ochentero.

 

A todo este batiburrillo sin sentido ni lógica hay tiempo suficiente para acuñar clases magistrales de gastronomía, cuando a uno le invitan cordialmente con arma en mano a subirte un coche. Que si tú dices esto, que si yo digo aquello y el espectador mira las goteras del techo porque no se entera nada o le importa un carajo de que vaya la trama porque está deseando que las escenas pasen, salten de una a otra. Entonces despiertas, o en mi caso miras de reojo al televisor, porque el protagonista se levanta de su asiento y monta una sangría oriental en la limusina. ¡Qué más da donde apuntes y dispares, si van a morir todos!. El coche se estampa contra una farola o era una pared. Un minuto de silencio y Jason Statham se queda más ancho soltando un plato de mucha energía. Baja del coche y a otra cosa.

Por si le interesa a alguien y la película no le ha supuesto una indigestión, les describo la receta: Preparas los muslos de pollo, los condimentas y en una bandeja empapada en mantequilla los introduces en el horno hasta estar bien dorados. Mientras has limpiado el repollo y cortas las hojas en juliana. En una cacerola añades las hojas de repollo con sal, azúcar, vinagre y vino. Bien blandas y cocidas. Añades fécula y jengibre. Cuando esté listo, sirves el repollo como guarnición.  

Los responsables técnicos y artísticos evidentemente agregaron alguna materia prima o alucinógeno más, porque el plato es sanísimo, podría estar incluido perfectamente en la dieta mediterránea, las mentes no tanto.

 

El listón de la anterior no es que fuera muy alto. Tenía un pase, pero si matabas al protagonista tirándole desde la azotea de un rascacielos, pues déjalo muerto y bien muerto. Písale la cabeza para rematarlo. No te saques de la manga una resurrección inviable por mucha pasta que te pongan sobre la mesa los productores. Písales las cabezas por si acaso aparece un pesetero/degenerado que desee una úlcera a toda persona que vio la película o sean compasivos y ofrezcan bicarbonato por si les sienta mal la comida viendo eso.

Acerca de JrdGarz

De todo un poco.
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