Grandes machadas del cine de acción. X-Men Orígenes: Lobezno.

Gran machada: “Arre burro” + chasquido llamando a un caballo.

Más bien es el ruido que emite Logan/Lobezno para burlarse del esbirro de Stryker, el que primero dispara y después pregunta, que tampoco es que pregunte o intervenga mucho.
Pelea de gallos. Guerra dialéctica. Tú esto, tú aquello. Puya por aquí, puya por allá. Que si el sueldo, que si la vida y la muerte, que si eres un pintamonas. Lo típico en estas estúpidas lides. Observa William Stryker a sus antiguos soldados, haciéndose querer.
Si no fuera porque los dos son unos chulacos dentro de sus personajes arrogantes que van de sobrados, la conversación sería para besugos.

Lobezno dice la última palabra, quedando por encima como el aceite, hasta que les interrumpe el coronel. Era de suponer que no se iba a callar. No se hace esperar, y en cambio, de cerrar el pico como los buenos, suelta otra. Prefiere rematar el “Arre burro” con una onomatopeya. Igual que el cabrero usa para llamar a las ovejas (ríu-ríu), el jinete para hacer caminar la yegua y el campesino que saluda al vecino de la linde; aunque en este caso, el protagonista sea un leñador integrado con camisa a cuadros. Yihaaa…

Acierta completamente. El agente Zero bajo las órdenes del jefazo, resignado y cabizbajo, obedece y se mete en el coche como los niños pequeños. Logan gana la partida. El otro sale escaldado. Mutis por el foro.

Para comprender las andanzas de Lobezno, hasta alcanzar este punto insustancial, están relacionadas con su hermano Victor Creed, Dientes de Sable. Desde la muerte de su padre adoptivo y matar con sus propias zarpas al padre biológico. Recorriendo juntos -inmortales e inmunes- épocas sangrientas con fauces feroces la Guerra de Secesión, las dos Grandes Guerras, Vietnam, y finalmente, ser reclutados para formar parte de un comando de mercenarios con habilidades especiales, poderes mutantes, al margen de la ley y la justicia.

Cada uno va tomando el camino que más prefiere, en función de la ida de olla. Relax y muerte. Cabeza estable y centrada contra el psicópata de turno, por tanto, no queda más solución que separarse tras la masacre, que ya rendiremos cuentas 10 minutos más tarde. Cortando vínculos.

Acerca de JrdGarz

De todo un poco.
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