Grandes machadas del cine de acción: Drive.

Gran machada: “Ahora eres tú quien debe limpiar esta mierda”.

Mira de reojo, gira la cabeza y no se lo piensa. Primero, le clava un tenedor en el ojo. A continuación, se da la vuelta y repone fuerzas. Segundo, le atraviesa el gaznate con un cuchillo de cocina. Le falta el solomillo de ternera.

Han aclarado términos y conceptos: la familia, el otro bando, el dinero, el rastro, los testigos y lo que queda por hacer. Nino y Bernie son los que mandan, los reyes del mambo, los que deciden los tejemanejes a llevar a cabo para que no les salpique las cagadas propias y ajenas. Tienen que resolver el asunto del dinero, recuperarlo. También deben ocuparse del Conductor/Driver (Ryan Gosling) y del viejo Shannon, por si acaso, para dejar todo limpio como la patena.

Los sueños, las aspiraciones, los planes y las promesas no tienen valor alcanzado este punto final. Bernie es consciente de la movida, por lo que no duda en recordarle el mono Cook que tienen justo delante, sentado en una mesa de la pizzería judía. Nino asiente.

Bernie ejecuta. Es el amo. Cada cual en su sitio. Para él no hay ningún problema en mancharse las manos. Además, el negocio no es suyo. No se han meado en su jardín. Como es del otro, a quien le corresponde sacar la basura es al propietario, indistintamente sean los restos de comida o un empleado muerto. Nino se come el marrón.

La otra mitad de la película va sobre las relaciones que se mueven alrededor del Driver, fuera o dentro de un coche, con o sin cruzamiento de cables. Echando el rato a jornada completa como especialista de cine, marcando fugas a delincuentes de tres al cuarto, y esperando en silencio al futuro presente.

Te acojona. Bernie Rose rebosa mala leche. Maneja el doble filo. De esas personas con las que guardas las distancias, que tu salud agradecerá cuanto menos veas. Frío y despiadado son calificativos que le pueden ir muy bien a para definir la personalidad del personaje, siendo rutilantes, muy vistos y que raspan pobremente la superficie de Bernie. Hay que ver como se mueve, como dice las cosas y como despierta a la bestia salvaje que lleva dentro de la facha hortera, que viste y calza. Sin pestañear, sin inmutarse.

Limpia las navajas. Respeta la muerte. Respeta la sangre. Respeta a sus víctimas. Tras usarlas, las enjuaga con agua, las enjabona y las guarda cuidadosamente en su caja.

Advierte. Notifica de buenas maneras. Estás sobre aviso. Le cuenta de puntillas a Driver la historia de Shannon. Más peligro llevan sus palabras porque es traicionero, perverso e imprevisible. Embelesa, y la ira castiga hasta las últimas consecuencias. Tu única opción es morir a sus manos. La escapatoria no existe.

Acerca de JrdGarz

De todo un poco.
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