Grandes machadas del cine de acción: Top Gun.

Gran machada: “Tonterías. Tú puedes volar conmigo”.

Así pueden estar eternamente. Sí. Tú puedes volar conmigo. No, tú puedes volar conmigo. Tú puedes. No, tú puedes. Sí, no. Tú puedes volar conmigo. Yo. Tú. Puedes volar conmigo.

Todos los puntos cuentan.

Cuando Iceman le recrimina durante su último vuelo, en una de las numerosas batallas de chiste, reconoce su maestría y dice: “¡Tú!. Sigues siendo un peligro, pero puedes volar conmigo cuando quieras”.

En la ducha griega, los ídolos de aire con toalla blanca de taparrabos, más parecida a una sauna finladesa, uno de los cabecillas del ejército del tío Sam le dice a Maverick (Tom Cruise) que ha disfrutado muchísimo en el momento que fue derribado.

Herido y con las puertas abiertas a puyas fáciles, Iceman vuelve a meter el dedo en la llaga para hacer más mella espetándole que es un peligro y que el verdadero problema es su actitud. No su forma de volar.

En el Océano Índico, inmersos en pleno conflicto bélico, con lo bien que queda negar incidentes, nada de simulacros ni pruebas. Ni chicha ni limoná. A vida o muerte. Nervios a flor de piel. Tom Cruise chorreando sudor resplandeciente a borbotones.

Aviones virando. Misiles. Mieditis aguda. Cascos coloridos de estrellitas de prostíbulos. Figuras aéreas. Punto de miras localizados. Alas incendiadas. Mirando atrás. Caen, maniobran, motores funcionando. Pasando por encima del uno y del otro. Sonido de reactores. No abandonar al avión acompañante. Señal alarmante. Disparos. Velocidad. Explosiones. Alcanzados. “Dispárale. Derríbale”. Locuras a trote y moche. “Creo que necesito… necesito velocidad”.

Maverick festeja la victoria haciendo una pasada sobre el portaaviones.

Iceman y Maverick cara a cara. El grupo de coristas alrededor. Rodeándolos. Palmeros coreando sus nombres. Tim Robbins aparece por ahí. Sólo falta Meg Ryan. Puños en alto. Macho varas que no levantan ni un palmo del suelo con un avión que vale millones de dólares, jugueteando a señores de la guerra.

El tío robotizado (Val Kilmer) ablanda su corazoncito y se le hace la boca agua abrazando a Tom Cruise.

Diez segundos de silencio, diez segundos de tonterías. Duelo de titanes para ver quien dice la gran machada. ¿Tú o yo?. ¿Mía o tuya?. Sólo estamos nosotros dos, el resto no importa. Buen rollismo y camaradería. Méritos, vínculos, reconocimiento y sentimientos. Estás loco, pero puedes hacer lo que quieras conmigo. Estoy disponible para estamparme. Hay buenas perspectivas.

Acerca de JrdGarz

De todo un poco.
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