Grandes machadas del cine de acción: Shoot ‘Em Up (En el punto de mira).

Gran machada: “¡Come hortalizas!”.

Puede ser ridículo. Seguramente lo sea, sino fuera porque nada más comenzar la película, todo se sale de madre.

Cuando las escenas de acción son tan inverosímiles donde chirrían más que tus dientes del ojete, los personajes sueltan obviedades absurdas y el envoltorio general es una hipérbole majestuosa que hace de la delantera de Monica Belluci algo muy corriente.

El ejemplo más claro para comprender este festín descerebrado es la combinación de sexo y acción con la frase recurrente “qué forma de vaciar la pistola” en el polvo entre Clive Owen y la actriz italiana. A eso, añádele los lloros del bebé y al macho varas ensartándola sin prestar atención ni a ella ni a los asesinos; mientras se van revolcando por el suelo de la habitación del hotel pegando tiros.

Ahora vas y me lo cuentas.

Háganse una idea: sin anestesia, ya disparan al icono de la compañía cinematográfica New Line Cinema. Una alegoría de lo que deberían haber hecho antes de haberla producido.

Entremos en el meollo. Plano detalle de los ojos del protagonista. Homenaje a Bugs Bunny. ¿?. Clive Owen masticando una zanahoria. Está sentado en un banco en plena noche. Aparece una mujer embarazada, que ha roto aguas o está a puntito, calle abajo. Segundos más tarde, un notas se choca con su coche y gritando lindeces a la pobre. El otro, impasible, remoja la zanahoria en no sé que sustancia. Parece café. Le da un sorbo. El accidentado se baja del vehículo y le da las buenas noches al hombre del banco. Muy cordial, como buenos vecinos o desconocidos. Yo que sé. La tía se mete en un callejón, abre una puerta y entra en una especie de nave industrial. El hombre la sigue, echa una miradita a Clive Owen, saca una pistola y se la enseña. A continuación, suponemos que las mentes de los dos varones dicen algo como ¡Yujuuu!, tengo un arma y la voy a matar. Clive Owen que no ha perdido detalle, deduce (1+1=2 “puto cabrón”), tiene un arma y la va a matar. Habrá que hacer algo. Mancha el suelo de café.

Puras interpretaciones del método Stanislavski. Diariamente, hay personas que viven estas situaciones como un estilo de vida, que se ganan el pan de esta forma. Con dos cojones.

Cuando accede a la nave, ve a la mujer en el suelo y fallando sus oportunidades. El maltratador saca un machete para hacerle una cesárea (palabras textuales); y milagrosamente, atreviendo a afirmar que casi inesperado, el salvador hace acto de presencia. Lo revuelve hacia él. Le mete la zanahoria por la boca, y con un puñetazo milimétrico, justo en el centro, le atraviesa la cocotera por el otro extremo.

Acerca de JrdGarz

De todo un poco.
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