Grandes machadas del cine de acción: Titanes, hicieron historia.

Gran machada: “No me rasco la cabeza si no me pica. No bailo si no oigo música. No me dejaré intimidar. Las cosas son como son”.

Ligera. Sutil. Habla abiertamente y alcanza la cuota máxima con la gran machada. Casi está contando un chiste. Arrogante, ambicioso, con mala leche, directo y sincero. Hay que aceptarlo tal y como es. Hermann Boone es un ganador nato, porque fue criado así en Carolina del Norte o porque vive en Alexandria (Virginia). En el caso de Denzel Washington, Vermont (Nueva York). No da rodeos en la vida. No piensa esconderse de aquellas personas que le esperan para hundirlo en la miseria. Él seguirá en pie. Luchando contra viento y marea. Pelea continua, se le ponga quien se le ponga. Callarse y tener miedo no está en su vocabulario. No es la actitud.

Bajando la escalera con el Bill ‘bienquedas’ Yoast, aguanta el chaparrón de los mediocres con el aburrido sermón de valores, humildad y lo que es no tener ni idea de nada. A él le van a venir con picores espontáneos. Úntate cremita, miserable. Tú no has tenido problemas en la vida, te lo han dado todo hecho, a ti no te han tirado piedras a diario y no te han roto las ventanas de casa.  Vete a llorar a otra parte. “¿Mis pecados?. ¿Crees que mis pecados tienen la culpa de lo que paso anoche?.  Siento lo que le paso a tu hija, de verdad; pero ahora tienes una pequeña muestra de lo que mis hijas soportan. ¿Mmh?. Bienvenido a mi vida, Yoast”.

Humildad y fanfarronear. Dos antagonismos en los perfiles de los entrenadores de los ‘Titanes, hicieron historia’. Hipócritas, falsos, sibilinos, viperinos… contra el hombre que devuelve el mamporro, que emplea los medios para defender a los suyos, que responde cuando se siente rodeado por los ataques de los cobardes.  La réplica no se va hacer esperar.

El discurso del personaje interpretado de Boone sigue la misma línea con chulerías, vaciladas y soberbia suavizada para motivar a los suyos. Aclarando, como arrasar los campos de fútbol americano y machacando los cascos de los rivales, con los puntos sobre las íes de los pasos a realizar para cumplir con el objetivo. Nunca cediendo, siempre alerta.

Diciendo las faltas a la cara. Duro. El discurso no varía. Por H o por B, ganándose el favor de la gente, como ejemplo serviría la explicación de hacer un pitch a Solete: “Cuando yo tenía quince años, perdí a mi madre y a mi padre el mismo mes. El mismo mes. Éramos doce hermanos. Yo era el pequeño, pero todos dependían de mí. Yo tampoco estaba preparado, pero me necesitaban.  Hoy tu equipo te necesita”. Herman Boone hace lo que haga falta.

Acerca de JrdGarz

De todo un poco.
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