Grandes machadas del cine de acción: Almas condenadas.

Gran machada: “Y esto para que cierres la puta boca”.

En escena, la policía, los servicios médicos y el psicólogo. ¡Cuidadín con este último!. No pierdan detalle. Irrumpen en una casa. Abel, asesino en serie en los ratos libres, que le dejan las personalidades múltiples o las almas que contiene el frasco, está a punto de matar a su hija. Una niña pequeña, inocente, borde y armas tomar. Coherente y cabal. Por suerte, in extremis, uno de los agentes de la ley dispara dos veces, salvándola. De agradecidos está el mundo lleno.

Elvis referente mundial en el día de ‘Todos los Santos’. Fuisteis advertidos con dos tiros por la espalda “Los pillaré la próxima vez”. La excusa profesional del equipo sanitario es la epinefrina qué leche, que lo ha hecho levantar como si estuviera poseído por el demonio o exorcizado en Riverton. Como el psicólogo más que loquero hace de buen samaritano o de hippie, que se merecería más de un agujero de bala en el cráneo, por panoli y hacer que mueran más personas. Resumiendo, otro incompetente más en el mundo laboral. ¡Culpable!.

“¿Tanto le cuesta ser humano, por una vez?”. Hay que ser memo. Entre los diálogos y los roles de los personajes, es para mosquearse y de verdad. Sabes que el asesino en serie está enredando, intentando dar entre lástima y penilla; pero que el talante del psicólogo haga quedar mal al policía, porque no tiene civismo, cuando él ha tratado con un monstruo “no es un monstruo”, un asesino de mujeres y niños. Es de traca. Para matarlos con la pastilla de jabón en las duchas de la cárcel. El poli cae de gordo – de juzgado de guardia- en las redes del compinche del asesino en serie, marcándose otra frasecita al nivel de las anteriores “que sea Dios quien decida”. Tres tiros más. La asistenta médica asoma la nariz por la puerta, por esas cosas de las películas de terror, comprobar cadáveres o he escuchado ruido, y el asesino le dedica otro hideputa  apuntándole con el revólver “esto es para ti”.

Por suerte, in extremis, el poli resucitado por tragarse dos balas en el pecho. Éste no necesita epinefrina qué leche. Responde, siguiendo el mismo patrón de la rima, con la gran machada.

Acerca de JrdGarz

De todo un poco.
Esta entrada fue publicada en Grandes machadas y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s